1. Qué es una formación de IA in-company y qué no es
Una formación de IA in-company es un programa diseñado para una sola empresa, impartido sobre sus procesos, sus herramientas y su nivel de partida, cuyo resultado esperado es un cambio medible en cómo trabaja el equipo. No es un curso de catálogo con el logo de la empresa en la portada.
La diferencia con un curso de plataforma online se nota en tres puntos concretos:
- El material de trabajo es real. En lugar de ejercicios de ejemplo, el equipo trabaja sobre sus propios correos, presupuestos, informes o incidencias. Lo que se produce durante la sesión se queda y se usa.
- Las herramientas son las que la empresa ya tiene habilitadas. Si la organización trabaja con Microsoft 365, el programa se construye sobre Copilot; si trabaja con Google Workspace, sobre Gemini. Formar en una herramienta que el equipo no puede abrir al día siguiente es tirar el presupuesto.
- Termina con entregables, no con un certificado. Guías de uso escritas para esa empresa, plantillas de instrucciones compartidas y una lista de casos de uso priorizados con responsable asignado.
Y lo que no es: no es una conferencia inspiracional de una hora, no es enseñar a programar modelos y no es un curso técnico para perfiles de datos. Es formación operativa para gente de negocio que va a usar la IA como herramienta de trabajo, no a construirla.
2. Por qué ya no es opcional: el calendario del AI Act
Hay dos motivos, y conviene no confundirlos: uno es legal y otro es operativo.
El motivo legal: el Artículo 4 del Reglamento Europeo de IA
El artículo 4 del Reglamento (UE) 2024/1689 obliga a proveedores y responsables del despliegue de sistemas de IA a adoptar medidas que apoyen la alfabetización en IA de su personal, teniendo en cuenta sus conocimientos técnicos, el contexto de uso y las personas sobre las que se aplica el sistema. Se aplica a cualquier empresa que use IA en su actividad, con independencia de su tamaño, y está en vigor desde el 2 de febrero de 2025.
Esa redacción es la que dejó el Ómnibus Digital —Reglamento (UE) 2026/1744, publicado en el Diario Oficial el 24 de julio de 2026 y en vigor desde el 27—, que sustituyó el deber de garantizar un nivel suficiente de alfabetización por el de adoptar medidas que la apoyen. El artículo aclara ahora expresamente que no exige garantizar un nivel concreto de alfabetización en ninguna persona: es una obligación de medios, no de resultado. Sigue sin fijar temario ni número de horas, y sigue sin umbral de tamaño.
En la práctica eso no rebaja lo que hay que tener preparado, cambia qué se enseña: no un examen aprobado por cada empleado, sino las medidas adoptadas y su rastro documental —qué formación se dio, a quién, sobre qué sistemas— junto con la capacidad real del equipo de explicar qué hace la IA que usa, qué riesgos tiene y cuándo hay que revisar su salida.
El matiz que casi nadie publica: el Artículo 4 no tiene multa propia
El artículo 4 no figura en las listas cerradas de infracciones del artículo 99 del Reglamento, que reserva el tramo de hasta 35 millones de euros o el 7 % de la facturación mundial para las prácticas prohibidas del artículo 5, y el de hasta 15 millones o el 3 % para otras obligaciones tasadas. Su incumplimiento cae bajo el régimen sancionador general que fija cada Estado miembro.
El riesgo real no es una multa automática por no formar: es que, cuando la autoridad de vigilancia entra por cualquier otro motivo —una reclamación, un incidente, una inspección sectorial—, la ausencia de formación documentada agrava el expediente y deja a la empresa sin nada que enseñar. Si un proveedor te vende formación agitando la cifra de 35 millones, está describiendo mal la norma.
Lo que cambia con fecha marcada no es la obligación, sino la capacidad de exigirla: desde el 2 de agosto de 2026 es aplicable con carácter general el grueso del Reglamento, incluido el marco de gobernanza y supervisión nacional, y en España la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA) tiene capacidad plena para inspeccionar, requerir evidencias y sancionar.
Este es el calendario completo tras la reforma del Ómnibus Digital, aprobada por el Parlamento Europeo el 16 de junio de 2026 y por el Consejo el 29 de junio, y publicada como Reglamento (UE) 2026/1744 el 24 de julio de 2026:
| Fecha | Qué se aplica | ¿Afecta a la formación? |
|---|---|---|
| 1 de agosto de 2024 | Entrada en vigor del Reglamento (UE) 2024/1689 | No |
| 2 de febrero de 2025 | Prácticas de IA prohibidas (art. 5) y obligación de alfabetización en IA (art. 4) | Sí — es la fecha en que nace la obligación |
| 2 de agosto de 2025 | Modelos de uso general (GPAI), gobernanza europea y régimen sancionador | No directamente |
| 27 de julio de 2026 | Entrada en vigor del Ómnibus Digital (Reglamento (UE) 2026/1744), que reformula el artículo 4 | Sí — cambia el estándar exigible, no la fecha |
| 2 de agosto de 2026 | Aplicación general del resto del Reglamento, obligaciones de transparencia (art. 50) y supervisión nacional plena — en España, la AESIA | Sí — es cuando pueden pedirte la evidencia |
| 2 de diciembre de 2026 | Nuevas prohibiciones introducidas por el Ómnibus Digital (material íntimo no consentido y abuso sexual de menores) | No |
| 2 de diciembre de 2027 | Sistemas de alto riesgo del Anexo III — aplazados desde el 2 de agosto de 2026 por el Ómnibus Digital | No |
| 2 de agosto de 2028 | Sistemas de alto riesgo del Anexo I, integrados en productos ya regulados por normativa sectorial | No |
La lectura práctica de esa tabla es la que más se confunde: el aplazamiento del Ómnibus Digital no movió la fecha de la alfabetización en IA. Aplazó los sistemas de alto riesgo, que es otra cosa. Si alguien te dice que «lo del AI Act se ha retrasado» y de ahí concluye que la formación puede esperar, está mezclando dos obligaciones distintas: el artículo 4 sigue vigente desde febrero de 2025.
Lo que el Ómnibus sí hizo con el artículo 4 fue reescribirlo, y merece la pena entenderlo antes de contratar formación: desde el 27 de julio de 2026 la obligación es adoptar medidas que apoyen la alfabetización, proporcionadas al contexto, y no garantizar un nivel determinado en cada persona. Es un listón más razonable para una pyme y, al mismo tiempo, sube el valor de tener las medidas documentadas: cuando el estándar es «qué hiciste», el registro de lo que hiciste es el cumplimiento.
El motivo operativo: la brecha entre adopción y competencia
Según la última Encuesta sobre el uso de TIC y comercio electrónico en las empresas del INE (datos del primer trimestre de 2025, publicados en octubre de 2025), el 21,1 % de las empresas españolas de 10 o más empleados ya usa tecnologías de inteligencia artificial, 8,7 puntos más que el año anterior; entre las de menos de 10 empleados, el 13,4 %.
El problema práctico que genera ese crecimiento no es la falta de herramientas: es que la adopción va por delante del criterio. En la mayoría de las empresas la IA ya ha entrado por la puerta de atrás —gente usando asistentes gratuitos en su cuenta personal, con documentos de la empresa dentro— antes de que exista una sola norma escrita sobre qué se puede subir y qué no. La formación llega tarde casi siempre; organizarla es, en la práctica, poner orden en algo que ya está ocurriendo.
3. El diagnóstico previo: seis preguntas antes de contratar nada
Ninguna de estas seis preguntas requiere un consultor para responderse, y contestarlas cambia por completo el programa que hay que contratar. Una encuesta interna de diez preguntas y tres conversaciones de veinte minutos bastan.
| Pregunta | Por qué determina el programa | Qué hacer si no lo sabes |
|---|---|---|
| ¿Qué debe cambiar en la operativa cuando termine? | Es la diferencia entre un objetivo de negocio y un temario. Sin respuesta, cualquier contenido parece válido y ninguno se aplica. | Pregunta a dos responsables de área qué tarea repetitiva les come más horas al mes. Empieza por ahí. |
| ¿Quién usa ya IA y para qué? | Marca el suelo del programa. Formar en lo que media plantilla ya domina quema la credibilidad en la primera hora. | Encuesta anónima. Anónima de verdad: mucha gente usa IA sin decirlo por miedo a parecer prescindible. |
| ¿Qué herramientas están habilitadas y pagadas? | Determina sobre qué se puede practicar. Es el error más común y el más caro de corregir después. | Pregunta a quien lleva IT o a la gestoría qué licencias hay activas y con qué permisos. |
| ¿Hay una norma escrita de uso? | Si no la hay, la formación tiene que producirla; es el entregable de más valor y el que exige el Artículo 4. | Asume que no la hay: en la mayoría de pymes españolas no existe. |
| ¿Qué datos no pueden salir de la empresa? | Define los límites de los ejercicios prácticos. En sanidad, despachos legales o asesorías condiciona todo el diseño. | Consulta con quien lleve protección de datos antes de la sesión, no después. |
| ¿La dirección va a usarla o solo a pagarla? | El mejor predictor de que la formación se aplique. Si la dirección no aparece, el equipo entiende que no es prioritario. | Si la respuesta es "solo pagarla", empieza por una sensibilización de dirección antes que por el equipo. |
4. Los seis formatos y a quién sirve cada uno
Estos son los seis formatos que cubren prácticamente toda la demanda de formación en IA de una empresa española en 2026. La duración es orientativa: lo que no es negociable es que por encima de cuatro horas seguidas la retención se hunde, así que los programas largos van repartidos en sesiones de dos o tres horas con al menos una semana de práctica entre medias.
| Formato | Duración | Para quién | Resultado esperado |
|---|---|---|---|
| 1. Sensibilización de dirección | 2–4 h | Comité de dirección, consejo, socios de un despacho | Tres a cinco áreas priorizadas donde la empresa va a empezar, y un presupuesto asignado |
| 2. Productividad transversal | 4–8 h | Toda la plantilla, sin distinción de área | Cada persona con dos o tres tareas propias ya resueltas con IA y guardadas |
| 3. Vertical por departamento | 6–12 h | Ventas, marketing, administración, operaciones o atención al cliente por separado | Un flujo de trabajo del departamento rediseñado de principio a fin |
| 4. Vertical sectorial | Variable | Sectores con normativa o lenguaje propio: legal, sanitario, financiero, asesorías, industria | Casos de uso viables dentro de los límites regulatorios del sector, y los que hay que descartar |
| 5. Programa de transformación | 16–40 h en 2–3 meses | Empresas que quieren cambiar cómo operan, no solo usar herramientas | Casos implementados, personas de referencia internas y métricas de seguimiento vivas |
| 6. Cumplimiento del Artículo 4 | 2–4 h | Cualquier empresa que use IA y necesite evidencia documental | Registro de formación, norma de uso escrita e inventario de sistemas de IA en uso |
El formato 6 rara vez se contrata solo: lo habitual y lo más eficiente es incorporar el bloque de cumplimiento y la norma de uso dentro de la formación de productividad, para que la misma sesión resuelva el problema operativo y produzca la evidencia que exige el Reglamento.
5. Los siete pasos para organizarla
Definir el objetivo de negocio, no el temario
Escribe en una sola frase qué debe cambiar cuando termine: "el equipo comercial prepara sus propuestas en la mitad de tiempo", "administración deja de teclear facturas a mano". Si la frase no se puede escribir, todavía no hay que contratar nada.
Medir el punto de partida real
Encuesta anónima de diez preguntas más tres entrevistas cortas. Qué herramientas se usan ya, cuáles a escondidas, qué tareas consumen más tiempo y qué miedo concreto hay. Esta medición es además la línea base contra la que se medirá el resultado en el paso 7.
Elegir formato y separar cohortes por perfil
Dirección y equipo operativo, en salas distintas. La dirección necesita criterio para decidir; el equipo, horas de práctica. En una sala mixta, la dirección se aburre y el equipo no reconoce lo que no sabe delante de su jefe. Lo que sí conviene compartir es el arranque: que la dirección abra la formación y diga en voz alta qué está permitido usar.
Diseñar el programa sobre las herramientas que ya se pagan
El diseño parte del inventario de licencias reales, no del catálogo del formador. Si hay que habilitar algo nuevo, se habilita antes de la sesión y con los permisos resueltos: perder los primeros cuarenta minutos en accesos es la forma más rápida de perder a la sala.
Impartir con casos propios y entregables reales
Regla simple para saber si la sesión está funcionando: al terminar, cada persona debe tener guardadas al menos dos tareas suyas ya resueltas. Si lo que se llevan son apuntes, el programa era una charla.
Documentar para el Artículo 4 y para FUNDAE
Programa impartido, fecha, duración, lista de asistentes firmada, materiales entregados y perfil del formador. La misma carpeta sirve para demostrar la alfabetización en IA ante la autoridad de supervisión y para justificar la bonificación si la formación se financia con el crédito de formación.
Medir el cambio a las ocho o doce semanas
Se vuelve a pasar la medición del paso 2 y se comparan las mismas tres cifras. Ocho semanas es el mínimo para que el efecto novedad se apague y quede lo que de verdad se ha incorporado.
6. Rutas de aprendizaje por departamento
Un curso único para toda la empresa es la forma más común de gastar bien el dinero y no cambiar nada. Estas son las rutas que más resultado dan por área, con el indicador que permite comprobar si han funcionado.
| Área | Casos de uso con mejor relación esfuerzo/resultado | Cómo se comprueba que ha servido |
|---|---|---|
| Dirección | Análisis de información dispersa, preparación de reuniones, simulación de escenarios, redacción de comunicaciones internas | Decisiones documentadas sobre qué se automatiza y qué no, con presupuesto asignado |
| Comercial y ventas | Preparación de reuniones a partir de información pública, redacción y adaptación de propuestas, seguimiento y resúmenes de llamadas | Tiempo medio de elaboración de una propuesta; propuestas enviadas por semana |
| Marketing y contenido | Producción de borradores, adaptación por canal, análisis de resultados, visibilidad en buscadores de IA | Piezas publicadas por mes a igualdad de personas; tiempo del primer borrador |
| Administración y finanzas | Lectura y extracción de datos de facturas y documentos, conciliación asistida, redacción de comunicaciones repetitivas | Horas al mes dedicadas a introducir datos a mano; errores detectados en cierre |
| Operaciones | Redacción de procedimientos, resúmenes de incidencias, clasificación y enrutado de peticiones | Tiempo de ciclo del proceso elegido; incidencias reabiertas |
| Atención al cliente | Borradores de respuesta, clasificación de consultas, resúmenes de historial, detección de casos que hay que escalar | Tiempo de primera respuesta; porcentaje de consultas resueltas sin escalar |
| Personas y RRHH | Descripciones de puesto, cribado inicial documentado, materiales de acogida, respuestas a consultas internas frecuentes | Días de proceso de selección; tiempo de puesta a punto de una nueva incorporación |
Dos áreas donde una formación general de IA no es prioritaria: equipos de desarrollo o datos que ya trabajan con estas herramientas a diario y necesitan algo mucho más técnico, y cualquier equipo cuya dirección no piense habilitar las herramientas. En el segundo caso la formación se queda en papel, y el problema que hay que resolver antes es otro.
7. Cuánto cuesta y cómo financiarla con FUNDAE
Los cinco factores que explican la diferencia entre presupuestos
No existe un precio de catálogo porque no existe un programa estándar. Antes de comparar dos presupuestos hay que igualar el alcance, y estos son los cinco factores que mueven la cifra:
- Duración total y número de sesiones en que se reparte.
- Modalidad: la presencial incorpora desplazamiento y dietas del formador.
- Tamaño del grupo: por encima de 12–15 personas desaparece el trabajo práctico individual, o hay que dividir en cohortes.
- Nivel de personalización: preparar casos reales de un sector concreto son días de trabajo previo que no se ven en el aula.
- Qué se incluye después: diagnóstico previo, materiales propios, norma de uso escrita, sesión de refuerzo y soporte posterior.
Referencias de mercado en España
A partir de ofertas publicadas por proveedores españoles de formación in-company en IA, estas son las bandas que se manejan en 2026. Son referencias de mercado para comparar presupuestos, no la tarifa de SANCANTIA: nuestro presupuesto sale del diseño concreto que salga del diagnóstico.
| Formato | Banda de mercado | Qué suele incluir |
|---|---|---|
| Taller de activación (2–4 h) | 500 – 2.000 € por grupo | Solo las horas de aula y materiales genéricos |
| Jornada transversal (1 día) | 1.500 – 3.500 € | Diagnóstico ligero previo y materiales adaptados |
| Programa departamental | 4.000 – 8.000 € | Casos propios, entregables y una sesión de refuerzo |
| Programa completo con seguimiento | 8.000 – 15.000 € | Varias sesiones, implementación tutorizada y medición |
Bandas observadas en ofertas públicas de proveedores españoles, julio de 2026. Úsalas para detectar presupuestos fuera de mercado en cualquier dirección: un programa completo por 900 € y una jornada por 12.000 € merecen la misma pregunta sobre qué incluyen exactamente.
Cómo se financia con el crédito de FUNDAE
La mayoría de las empresas con trabajadores en régimen general tiene un crédito de formación que ya ha pagado vía cotizaciones a la Seguridad Social y que caduca cada 31 de diciembre si no se usa. Una formación en IA es una acción formativa perfectamente bonificable con ese crédito.
| Plantilla | % del crédito bonificable | Cofinanciación privada exigida |
|---|---|---|
| De 1 a 9 trabajadores | 100 % (mínimo garantizado de 420 €/año) | Ninguna |
| De 10 a 49 | 75 % | 10 % |
| De 50 a 249 | 60 % | 20 % |
| 250 o más | 50 % | 40 % |
El crédito resulta de aplicar ese porcentaje a lo cotizado por formación profesional el año anterior; el importe exacto de cada empresa se consulta en la aplicación telemática de FUNDAE.
Quién puede impartir una formación bonificada (el punto que se pregunta siempre)
El artículo 14.1 del Real Decreto 694/2017 establece que las empresas podrán organizar la formación de sus trabajadores por sí mismas, así como impartirla empleando medios propios o bien recurriendo a su contratación. Es decir: si la empresa organiza la formación ella misma, puede contratar a un formador o consultor externo sin que este tenga que estar inscrito en el Registro Estatal de Entidades de Formación.
La inscripción sí es exigible por la otra vía: cuando la empresa encarga la organización a una entidad organizadora externa y esa misma entidad va además a impartir la formación. Y en ninguno de los dos casos se puede subcontratar la impartición a un tercero —contratar al personal docente no se considera subcontratación—.
En ambos escenarios la obligación operativa es la misma y recae en la empresa: comunicar el inicio y la finalización de la acción formativa en la aplicación de FUNDAE dentro de plazo, y conservar el expediente. Si no tienes claro en qué supuesto encajas, consúltalo con tu gestoría antes de contratar, no después de impartir.
Dos límites que conviene conocer antes de contar con la bonificación: la formación debe ser gratuita para el participante y desarrollarse conforme a los requisitos de la formación programada, y el crédito no cubre por sí solo la parte de cofinanciación privada que corresponde a las empresas de diez trabajadores o más. Tienes el resto de vías —autonómicas, estatales y fiscales— en la guía de ayudas y financiación para proyectos de IA.
8. Cómo medir si ha servido
El retorno de una formación no se mide con la encuesta de satisfacción del último día. Esa encuesta mide si la sesión fue agradable, y una sesión agradable y una sesión útil son cosas distintas que a menudo no coinciden.
Se mide comparando tres cifras contra la línea base tomada en el paso 2:
- Personas que usan IA en su trabajo cada semana. El indicador más honesto y el más fácil de recoger. Si sube del 20 % al 70 % de la plantilla, la formación funcionó, aunque nadie sepa todavía cuantificar el ahorro.
- Tiempo de ciclo de uno o dos procesos concretos elegidos antes de la formación: elaborar una propuesta, cerrar la facturación del mes, responder una consulta tipo. Uno o dos, no diez.
- Casos de uso vivos a las doce semanas: cuántos de los que se levantaron en la sesión siguen en marcha, con responsable y con uso real. La mortalidad natural es alta; lo interesante es cuántos sobreviven, no cuántos se listaron.
Sobre las cifras de ahorro que se publican en este mercado —equis horas recuperadas por persona y semana— conviene una advertencia práctica: casi ninguna procede de una medición con línea base previa. Si un proveedor te promete un porcentaje concreto de ahorro antes de haber visto tus procesos, lo que te está dando es una expectativa comercial, no una previsión. La forma seria de plantearlo es al revés: medir primero, y que la cifra la produzca tu propia empresa.
9. Qué hacer las doce semanas siguientes
Aquí es donde se pierde la mayor parte del dinero invertido en formación. La sesión genera un pico de entusiasmo que se apaga en dos o tres semanas si no hay nada detrás. Lo que sostiene el efecto no es más formación: son cuatro mecanismos ligeros.
- Una persona de referencia por área. No un experto: alguien a quien se puede preguntar sin sentirse tonto. Es el mecanismo más barato y el que más diferencia marca.
- Un canal donde se comparte lo que funciona. Un grupo de chat o un documento vivo donde la gente pega lo que le ha salido bien. Necesita que alguien lo mantenga vivo las primeras semanas.
- Cápsulas cortas bajo demanda. Módulos de cinco a diez minutos sobre una herramienta o un caso concreto, accesibles cuando surge la necesidad. Funcionan porque se consumen en el momento en que hacen falta, no en un aula.
- La IA dentro de la acogida. Quien entra nuevo recibe la norma de uso y la formación básica en su primera semana. Si no, cada incorporación reabre la brecha que la formación acababa de cerrar.
Con esos cuatro mecanismos, una actualización anual de dos a cuatro horas es suficiente. Sin ellos, repetir el curso cada año es empezar de cero cada año.
10. Los ocho errores más frecuentes
- Formar sobre herramientas que el equipo no tiene habilitadasEl error más caro y el más común. Se descubre en la sesión, cuando ya no hay margen. Se evita comprobando licencias y permisos en el diseño, no el día antes.
- Meter a dirección y equipo operativo en la misma salaNecesitan cosas distintas y se estorban: la dirección se aburre en la práctica y el equipo no pregunta lo que no sabe delante de su jefe.
- Contratar por temario en lugar de por objetivoUn índice de contenidos bonito no dice nada sobre si algo va a cambiar. La pregunta correcta al proveedor no es qué vas a contar, sino qué van a saber hacer al salir.
- No medir nada antesSin línea base no hay forma de saber si sirvió, y cualquier cifra de retorno posterior es una estimación de parte.
- Sesiones demasiado largas y demasiado seguidasPor encima de cuatro horas la retención se hunde. Mejor tres sesiones de dos horas separadas por una semana de práctica que un maratón de seis.
- No producir una norma de uso escritaSin ella, cada persona decide por su cuenta qué información de la empresa sube a una herramienta externa. Es a la vez un problema de protección de datos y el hueco que deja a la empresa sin evidencia ante el Artículo 4.
- No documentar la formación el mismo díaReconstruir asistentes, duración y contenidos seis meses después es difícil y, para justificar una bonificación de FUNDAE, sencillamente tarde.
- Tratarla como un evento y no como un arranqueSin persona de referencia, canal de dudas y acogida, el efecto se apaga en tres semanas y el año siguiente se vuelve a empezar.
11. Cómo elegir a quien la imparte
Estas seis preguntas, hechas antes de firmar, separan a un formador que va a producir un cambio de uno que va a dar una charla:
- ¿Qué vas a preguntarme antes de diseñar el programa? Si la respuesta no incluye herramientas, procesos y nivel de partida, el programa ya está escrito.
- ¿Sobre qué herramientas vamos a trabajar y qué pasa si usamos otras? Un buen formador se adapta al stack de la empresa; uno de catálogo pide que la empresa se adapte al suyo.
- ¿Qué se lleva cada participante en la mano al terminar? La respuesta correcta describe trabajo propio ya resuelto, no un certificado.
- ¿Qué documentación entregas para justificar la formación? Programa, asistencia, duración, materiales y perfil docente. Si no lo tiene sistematizado, tendrás que montarlo tú.
- ¿Qué ocurre en las semanas siguientes? Sesión de refuerzo, canal de dudas o material bajo demanda. Si no hay nada, el precio debería reflejarlo.
- ¿Qué has resuelto en un sector parecido al mío? Con casos concretos y verificables. Desconfía de las cifras de ahorro redondas sin cliente ni contexto detrás.
Y una comprobación adicional si el sector está regulado: quien forme a un despacho, una clínica o una asesoría tiene que conocer los límites concretos del sector. Una formación de IA para un despacho que no distinga entre lo que se puede subir a una herramienta externa y lo que no, no es incompleta: es un riesgo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas horas debe durar una formación de IA en la empresa?
Depende del objetivo. Una sensibilización para comité de dirección se resuelve en 2 a 4 horas; una formación de productividad transversal necesita entre 4 y 8; un programa vertical por departamento va de 6 a 12; y un programa de transformación con seguimiento ocupa entre 16 y 40 horas repartidas en dos o tres meses. Por encima de cuatro horas seguidas la retención cae, así que conviene repartir en sesiones de dos o tres horas separadas por al menos una semana de práctica.
¿Se puede bonificar una formación de IA con el crédito de FUNDAE?
Sí, si cumple los requisitos de la formación programada por las empresas. El artículo 14.1 del Real Decreto 694/2017 permite que la empresa organice la formación de sus trabajadores por sí misma e imparta la formación con medios propios o contratados, lo que incluye contratar a un formador externo. Si en lugar de organizarla ella misma la empresa encarga la organización a un tercero, esa entidad organizadora sí debe estar inscrita o acreditada en el Registro Estatal de Entidades de Formación cuando además vaya a impartirla. En ambos casos la empresa comunica el inicio y la finalización de la acción en la aplicación de FUNDAE dentro de plazo.
¿Cuánto crédito de FUNDAE tiene mi empresa?
El crédito resulta de aplicar a lo cotizado por formación profesional el año anterior un porcentaje que depende de la plantilla: 100 % hasta 9 trabajadores, 75 % de 10 a 49, 60 % de 50 a 249 y 50 % a partir de 250. Las empresas de 1 a 9 trabajadores tienen además un mínimo garantizado de 420 euros al año y están exentas de cofinanciación privada; el resto aporta un 10 %, 20 % o 40 % del coste según tramo. El importe exacto se consulta en la aplicación telemática de FUNDAE.
¿El Artículo 4 del AI Act obliga a formar a los empleados en IA?
Sí. Obliga a proveedores y responsables del despliegue de sistemas de IA a adoptar medidas que apoyen la alfabetización en IA de su personal, teniendo en cuenta sus conocimientos, el contexto de uso y las personas afectadas. Se aplica a cualquier empresa que use IA, con independencia de su tamaño, y está en vigor desde el 2 de febrero de 2025. El Ómnibus Digital —Reglamento (UE) 2026/1744, en vigor desde el 27 de julio de 2026— reformuló el artículo: es una obligación de medios y no exige garantizar un nivel concreto en ninguna persona. Tampoco fija un curso ni un número de horas: lo que hay que poder enseñar son las medidas adoptadas y el rastro documental de la formación dada.
¿Qué multa hay por no cumplir el Artículo 4?
No hay una multa propia tasada. El artículo 4 no figura en las listas cerradas de infracciones del artículo 99 del Reglamento, que reserva el tramo de hasta 35 millones de euros o el 7 % de la facturación mundial para las prácticas prohibidas y el de hasta 15 millones o el 3 % para otras obligaciones concretas. Su incumplimiento queda bajo el régimen sancionador general de cada Estado miembro. El riesgo práctico es otro: cuando la autoridad investiga por cualquier motivo, la falta de formación documentada agrava el expediente y deja a la empresa sin nada que aportar.
¿Qué cambia el 2 de agosto de 2026?
Desde esa fecha es aplicable con carácter general el grueso del Reglamento Europeo de IA, incluido el marco de gobernanza y supervisión nacional, y en España la AESIA tiene capacidad plena para inspeccionar, requerir evidencias y sancionar. La obligación de alfabetización no nace ese día —está vigente desde el 2 de febrero de 2025—, pero es a partir de entonces cuando alguien puede pedir la evidencia. El aplazamiento del Ómnibus Digital movió los sistemas de alto riesgo del Anexo III al 2 de diciembre de 2027 y los del Anexo I al 2 de agosto de 2028, sin cambiar la fecha del artículo 4; lo que sí reformuló, desde el 27 de julio de 2026, es su contenido: medidas que apoyen la alfabetización en lugar de garantizar un nivel.
¿Hay que formar a directivos y empleados en el mismo curso?
No, y mezclarlos es uno de los errores más caros. La dirección necesita criterio para decidir qué se automatiza, qué riesgos asume la empresa y con qué presupuesto. El equipo operativo necesita horas de práctica sobre sus propias tareas. En una sala mixta la dirección se aburre en la parte práctica y el equipo no se atreve a reconocer lo que no sabe delante de su jefe. Lo que sí conviene compartir es el arranque: que la dirección abra la formación y diga públicamente qué está permitido usar.
¿Cuánto cuesta una formación de IA in-company en España?
Las ofertas publicadas por proveedores españoles en 2026 sitúan un taller de activación de 2 a 4 horas entre 500 y 2.000 euros por grupo, una jornada transversal entre 1.500 y 3.500, un programa departamental entre 4.000 y 8.000 y un programa completo con seguimiento entre 8.000 y 15.000. Cinco factores explican casi toda la diferencia: duración, modalidad, tamaño del grupo, personalización sectorial y qué se incluye después de la sesión. Antes de comparar cifras hay que igualar el alcance.
¿Cómo se mide el retorno de una formación en IA?
Midiendo antes. Se toma una línea base en tres indicadores —personas que usan IA cada semana, tiempo de ciclo de uno o dos procesos concretos y casos de uso vivos— y se vuelve a medir a las ocho o doce semanas. La encuesta de satisfacción del día de la formación no sirve: mide cómo de agradable fue la sesión, no si algo cambió. Sin línea base previa, cualquier cifra de retorno es una estimación sin comprobar.
¿Presencial o remota?
El formato importa menos que la práctica. La remota funciona bien con grupos de hasta 12 o 15 personas trabajando cada una en su ordenador con sus propios archivos. La presencial gana cuando hay resistencia al cambio, cuando el equipo está desconectado entre departamentos o cuando la dirección quiere dar señal de que esto va en serio. El peor escenario es un grupo grande en remoto: nadie practica y la cámara apagada esconde la desconexión.
¿Cada cuánto hay que repetirla?
Una actualización anual de dos a cuatro horas basta para la mayoría de empresas, siempre que entre medias haya continuidad ligera: persona de referencia interna, canal donde se comparte lo que funciona y formación integrada en la acogida. Sin esa continuidad, repetir el curso cada año equivale a empezar de cero. Las herramientas cambian rápido, pero el criterio de uso —qué se puede subir, qué hay que revisar, cuándo no usar IA— envejece mucho más despacio.
¿Qué le pido a un formador antes de contratarlo?
Seis preguntas: qué preguntará antes de diseñar el programa; sobre qué herramientas trabajará y qué pasa si usamos otras; qué se lleva cada participante en la mano al terminar; qué documentación entrega para justificar la formación; qué ocurre en las semanas siguientes; y qué ha resuelto en un sector parecido. Si las respuestas son un temario cerrado y un certificado de asistencia, es un curso genérico con otro nombre.
Vigencia de los datos de esta guía
Buena parte de lo que hay aquí son cifras y fechas, y las cifras y las fechas caducan. Para que puedas juzgar por ti mismo si algo se ha quedado atrás, esto es lo que hay detrás de cada dato y cuándo conviene volver a mirarlo.
| Dato | Referencia | Fuente | Cuándo revisarlo |
|---|---|---|---|
| Calendario del AI Act y redacción del artículo 4 | Julio de 2026, tras el Ómnibus Digital | Reglamento (UE) 2024/1689 y su reforma, el Reglamento (UE) 2026/1744, publicado el 24 de julio de 2026 y en vigor desde el 27 | Ante cualquier nueva reforma del Reglamento |
| Régimen sancionador del artículo 99 | Julio de 2026 | Artículo 99 del Reglamento y régimen sancionador español | Cuando España apruebe su ley de gobernanza de la IA |
| Adopción de IA en empresas españolas (21,1 % y 13,4 %) | Primer trimestre de 2025 | INE, Encuesta sobre el uso de TIC y comercio electrónico, publicada en octubre de 2025 | Cada otoño, con la nueva oleada del INE |
| Tramos del crédito de FUNDAE | Ejercicio 2026 | Ley 30/2015 y Real Decreto 694/2017 | Cada enero, al abrirse el nuevo crédito |
| Bandas de precio de mercado | Julio de 2026 | Ofertas publicadas por proveedores españoles | Anualmente |
Si estás leyendo esto bastante después de julio de 2026 y alguna cifra no cuadra con lo que ves, la desactualizada es esta página: contrasta con la fuente de la columna correspondiente. Y si detectas algo que ha quedado obsoleto, escríbenos a [email protected] y lo corregimos.